“Hay que procurar que esos jovenes no se frustren. Por eso debemos hacer todo lo posible para que la Facultad de Filosofia y Letras y la carrera de Sociologia no vuelvan a ser lo que alguna vez fueron: formadoras de disociados que terminan trabajando para empresas o institutos financiados por el exterior”
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(R. Sidicaro, 1971)
Y casi 40 años despues la consigna parece ser la misma: como hacer para que la facultad no se convierta en la fábrica de fundidos que es la mayor parte del tiempo, ahi en el abismo entre un habitus y un discurso radicales durante la cursada y un mercado de trabajo salvaje e hiper profesionalizado al egresar. O al menos como no frustrarse en el camino.
Emocionante, no? No puedo decidirme entre “postal carrier” y “agente especial del servicio secreto”.(via indep3ndent)
(Muy) Relacionado, este pedacito de una entrevista al pelado Forte:
- ¿Podría mencionar algunos aspectos centrales de la orientación académica, política e ideológica que debería tener un nuevo plan de estudios? ¿Como ve la relación entre una orientación académica definida y la pluralidad necesaria?Mas aun, hay que agregarle la otra tension, la del personaje de izquierda en el discurso pero con un prospecto de carrera profesional ligado intimamente al mundo corporativo (cuando no, en el mejor de los casos, gubernamental). La solucion para muchos, claro, es olvidarse del discurso de izquierda, aun desde el grado mismo.La orientación de la carrera es dificil de predeterminar en lo ideológico y político pero me preocupa el graduado que estamos formando. Me parece que estamos fomentando un nivel de competencia con un personaje de izquierda en el discurso pero individualista posesivo en la búsqueda de su propia inserción profesional, más aún en el mismo interior de la carrera.